La guerra contra Estados Unidos en 1898 fue un gran desastre: perdimos nuestras últimas colonias y gran parte de la flota. Pero hubo un número importante de buques que no estuvieron alistados a tiempo, bien por retrasos o por injerencias de Inglaterra.  ¿Qué buques fueron?

De la guerra de 1898 hay tantos mitos, la escuadra de buques de madera española es un buen ejemplo, como buenos libros para conocer lo realmente ocurrido. Os recomiendo el último que he leído sobre este conflicto: Tramas Ocultas de la Guerra del 98.

¿Era tan superior la flota norteamericana?

En el desastre del 98, la flota española era inferior a la norteamericana, pero no tanto como el resultado final nos puede inducir a pensar.

Hay 3 factores que tenemos que tener en cuenta al valorar ambas flotas:

Composición y estrategia

El núcleo de la US Navy eran los acorazados, 5 en total, siendo el elemento fundamental de la flota.

Sin embargo, los españoles estaban mucho más influenciados por la Jeune École francesa, donde los acorazados tenían un papel secundario y los protagonistas eran los cruceros y los torpederos.

Desastre del 98 Crucero Acorazado Cristobal Colón

Esta preponderancia de los cruceros sobre los acorazados venia en parte impuesta por la lejanía de los posibles escenarios operativos: Cuba y Filipinas. Los acorazados de la época carecían de la autonomía para llegar a estos escenarios si hacer escalas en puertos en la ruta.

Sobre el papel, la estrategia de incursiones contra el tráfico mercante y las costas norteamericanas era factible y con unas perspectivas de éxito notables.

También era acertado el escenario de numerosos buques torpederos para hacer frente el bloqueo de las costas cubanas.

Ambos escenarios hubieran supuesto grandes pérdidas a la economía norteamericana y posiblemente sensibles bajas en los buques encargados de ejercer el bloqueo.

El desgaste del lado de la Armada Española hubiera sido previsiblemente mucho menor.

Pero todos estos planes no se pudieron realizar debido a la actitud inglesa y a las carencias de la Armada Española.

Teatros operativos

Como es sabido, en la contienda hubo dos teatros de operaciones: Cuba y Filipinas.

Desastre del 98 Crucero Infanta María Teresa

El segundo teatro era lejano para los dos adversarios, con la salvedad de que, en el caso español, no teníamos bases desde la metrópoli hasta las Filipinas y el camino más corto (el canal de Suez) estaba dominado por los ingleses, claramente proclives a los intereses norteamericanos.

En el caso de Cuba, la situación era netamente favorable a los norteamericanos, con sus costas y astilleros a pocas millas de este escenario. Esta cercanía también facilitaba un bloqueo naval.

Como hemos visto en el punto anterior, la composición de la flota española estaba influenciada por esta lejanía de la metrópoli.

Operatividad

La operatividad de una escuadra la podemos definir de forma simple como el estado de sus buques y la capacidad y entrenamiento de sus tripulaciones.

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Aunque la prensa mundial y particularmente la española describían a los marineros norteamericanos como un grupo de ineptos y poco entrenados, los acontecimientos posteriores demostraron que estuvieron a un nivel similar o superior al español.

En el lado español, la falta endémica de presupuestos lastraba el entrenamiento de las tripulaciones. Por ejemplo, las prácticas de tiro estaban limitadas a un escaso número de disparos por cada pieza.

Esta falta de presupuestos también lastraba el mantenimiento de los buques españoles. Muchos de ellos estaban inoperativos en Filipinas o Cuba debido al alto desgaste sufrido combatiendo las revueltas en ambos escenarios, especialmente el contrabando y ayuda procedente de EEUU en el caso cubano.

Por parte americana, el estado de la flota era mejor al no sufrir este desgaste operativo y al ser gran parte de los buques principales más modernos que los españoles.

Orden de batalla

EspañaEEUU
Acorazados15
Cruceros Acorazados82
Guardacostas Acorazados o monitores34
 Cruceros Protegidos28
 Cruceros Menores1616
 Contratorpedero60
 Cañoneros-Torpederos 110
 Torpederos1212

 

Estas cifras son las teóricas, pero las reales fueron muy inferiores, especialmente en el lado español.

Del lado de la US Navy, un acorazado y dos cruceros protegidos estaban en grandes obras de modernización por lo que no estuvieron operativos durante todo el conflicto.

Por parte española, las cifras de buques no terminados o no operativos son muy superiores.

Cruceros acorazados clase Princesa de Asturias

Los 3 barcos de esta clase eran la segunda serie de los cruceros clase Infanta María Teresa dentro del Programa Rodríguez Arias del 1887.

Desastre del 98 Crucero Cataluña

Aunque puestos en quilla en 1890, ninguno de los tres estaría terminado en el 98 (entraron en servicio en 1902, 1903 y 1908).

Estos larguísimos periodos de construcción se pueden achacar a tres factores principales:

  • Por razones políticas se adjudico la construcción de un crucero a cada uno de los astilleros públicos: Ferrol, Cartagena y Cádiz. Estos astilleros carecían de las capacidades para construir barcos de este tipo.
  • Se hicieron varios cambios en el diseño respecto a la clase Infanta María Teresa.
  • La falta de fondos agudizada por el incremento de costes por la ineficacia de los astilleros.
Dimensiones 
Eslora106,5 m
Manga18,55 m
Calado7,25 m
Desplazamiento
Plena Carga7.524 t
Propulsión
Calderas10
Máquinas2
Potencia15.000 CV
Velocidad18 nudos
Autonomía5.000 millas a 13 nudos
Carbón1.285 t
Protección
Faja150mm/300mm
Torres200mm
Puente200mm
Cubierta51mm
Armamento
2 Guillen 200mm
8 Schneider Canet 140mm
2 Vickers 75mm
8 Nordenfelt 57mm
Tripulación539

 

 

Cruceros protegidos clase Reina Regente

El Lepanto y el Alfonso XIII eran las replicas del Reina Regente a construir en los astilleros nacionales (Cartagena y Ferrol respectivamente).

Desastre del 98 Crucero Alfonso XIII

Debido a las precarias condiciones marineras observadas en el cabeza de serie se realizaron algunas modificaciones al proyecto, principalmente sustituir la artillería principal de 240mm por otra más ligera de 200mm y elevar el castillo y la toldilla.

En las pruebas de mar se pudo comprobar su escaso andar (no superaban los 14 nudos), escasas dotes marineras y un sinfín de deficiencias que impidieron su uso en el conflicto.

Dimensiones 
Eslora97,3 m
Manga15,4 m
Calado5,95 m
Desplazamiento
Standard4.664 t
Plena Carga5.620 t
Propulsión
Calderas8
Máquinas2
Potencia11.600 CV
Velocidad20,5 nudos
Autonomía12.000 millas
Carbón1.285 t
Protección
Cubierta76mm/112mm
Armamento
4 Hontoria 200mm
6 Hontoria 120mm
6 Nordenfelt 57
Tripulación356

Contratorpederos clase Furor

Estos 6 buques fueron los únicos contratorpederos modernos que participaron en el conflicto en ambas armadas.

Dessatre del 98 Contratorpedero Furor

Encargados a la firma inglesa J & G Thomson principalmente por los menores tiempos de construcción (aunque fue la oferta más cara), sólo los tres primeros estuvieron listos para formar parte de la escuadra de Cervera. Los tres restantes sólo estuvieron disponibles para integrarse en la escuadra de reserva del almirante Cámara.

La idea era usar estos 6 barcos en las costas cubanas para hacer frente al bloqueo norteamericano. Con su alta velocidad y escaso tamaño, eran adversarios muy peligrosos durante la noche y empleados de dicha forma en parejas o tríos, hubieran tenido altas probabilidades de cobrarse alguna presa norteamericana.

Inexplicablemente, los dos barcos finalmente presentes en Cuba no se emplearon de dicha manera, a pesar de las protestas de Villaamil, siendo sacrificados a plena luz del día en la suicida salida del almirante Cervera.

Otros buques no disponibles

El acorazado Pelayo y el crucero Carlos V no estuvieron disponibles al comienzo de las hostilidades al encontrarse el primero en su proceso de modernización y el segundo en el periodo final de su puesta en servicio.

De los 11 cañoneros-torpederos teóricamente en plantilla no había ninguno completamente alistado.

El Destructor, considerado como el primer contratorpedero moderno, y que luego dio nombre a este tipo de barcos, estaba fuera de servicio esperando un cambio de calderas.

desastre del 98 cañonero-torpedero Destructor

El Filipinas estaba en Cuba, pero inmóvil.

De 6 Temerario, 5 estaban en Cuba, pero muy desgastados y necesitados de grandes reparaciones, por lo que sus prestaciones quedaban muy limitadas.

Los 3 Álvaro de Bazán, aunque comenzados en 1894, ninguno estuvo disponible para el conflicto.

De los cruceros menores, gran parte de ellos no estaban operativos o necesitaban grandes obras después de los combates contra los insurrectos.

Y si…

¿Qué hubiera pasado? Y si…

Estas son preguntas que seguro que todos nos hemos hecho más de una vez al repasar la historia de la humanidad en general y la de España en particular.

¿Qué hubiera pasado en el año 1898 si todas estas naves hubieran estado en servicio y listas para el combate? Realmente suponían un notable refuerzo para la flota española.

Por ejemplo, la escuadra del Almirante Cámara en sus dos fallidas misiones (hacia Cuba primero y Filipinas después) estaba compuesta del acorazado Pelayo, el crucero acorazado Carlos V (más bien era un gran crucero protegido) y varios cruceros auxiliares.

Los 3 cruceros acorazados, dos cruceros protegidos y 3 destructores eran una fuerza muy superior a la del citado almirante.

Defensa de las Filipinas

Lo más lógico hubiera sido enviar al Carlos V y los Lepanto y Alfonso XII a las Filipinas junto algún crucero auxiliar. Estos 3 barcos eran ideales para esta misión por su gran autonomía.

Si hubieran logrado arribar a las Filipinas (con el beneplácito de los ingleses para cruzar el canal de Suez), hubieran sido un temible enemigo para la escuadra del Almirante Dewey.

No es descabellado pensar que nos hubieran permitido conservar más tiempo las Filipinas, pero no mucho más. Lo más plausible hubiera sido un contraataque norteamericano una vez cerrado el frente cubano, con más cruceros y algún acorazado, lo que hubiera sido imposible de afrontar por los 3 cruceros.

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En el caso de no haberse metido los americanos en más aventuras, lo más probable es que hubiéramos perdido estas posesiones a manos de japoneses o alemanes. Inclusive, los ingleses, para evitar la intromisión alemana, podrían haber terminado por adueñarse de estos territorios.

Cuba, Puerto Rico y el Atlántico

En este escenario se hubiera contado con 1 acorazado, 7 cruceros acorazados y 6 destructores.

Con estas fuerzas, la primera decisión hubiera sido dividir en dos escuadras estas unidades o concentrarla sólo en una.

Al tener el Pelayo menor velocidad y autonomía que los cruceros, yo hubiera creados dos escuadras.

La primera sería la compuesta por el Colón y los 3 Infanta Teresa hubieran partido rumbo a Cuba siguiendo el plan original de Cervera.

La segunda, compuesta por el Pelayo y los 3 Princesa de Asturias, los habría posicionado en las Canarias.

Desastre del 98 Acorazado Pelayo

Los seis destructores hubieran formado una fuerza independiente para operar en las costas cubanas y realizar ataques nocturnos sobre los barcos americanos destacados en labores de bloqueo.

Con este despliegue, protegías las costas españolas y obligabas a la US Navy a dividir sus fuerzas para proteger su despliegue en Cuba y su costa este de posibles ataques españoles.

Estos planes seguramente se hubieran encontrado con la misma oposición inglesa a cualquier acto contra el tráfico marítimo norteamericano.

Lo que hubiera pasado es difícil de aventurar.

Por ejemplo, si la escuadra de Cervera hubiera quedado bloqueada en algún puerto como sucedió en la realidad, ese bloqueo hubiera sido complicado de mantener, ya que los americanos tendrían la amenaza de la segunda escuadra preparada en las Canarias.

Yo veo dos escenarios, uno en el que no hubiera ningún enfrentamiento naval importante y las acciones terrestres terminaran con la victoria norteamericana (a un precio en bajas muy alto para los norteamericanos), o una o varias grandes acciones navales donde la US Navy habría tenido más perdidas que las que realmente tubo, pero perdiendo de nuevo la contienda España en el escenario terrestre.

En resumen, no creo que si estos buques hubieran estado disponibles hubieran cambiado significativamente el resultado final de la contienda y seguro que no habrían evitado la perdida de las últimas colonias, en el 98 o en una fecha posterior no muy lejana.

¿Cuál sería tu escenario? Coméntalo en este post o en las redes sociales de BlogNaval.es

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2 comentarios en “Desastre del 98: Los ausentes.

  1. Puestos a pensar, que hubiese ocurrido si la Armada hubiese tenido una flotilla de 3 o 4 submarinos apoyado por un buque nodriza que se quedase en aguas internacionales para reabastecer de combustible y torpedos. Como los hubiesen utilizado? aguardando la salida de la escuadra americana?

    • En respuesta a Turgalium.
      Eses es otro de los grandes “y si” de este conflicto.
      Aunque creo que el escenario hubiera sido ligeramente diferente, 1-2 submarinos tipo Peral en los principales puertos cubanos hubiera hecho muy costoso o imposible el bloqueo para la US Navy.

      Gracias por la lectura y el comentario.
      Saludos.

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