La guerra contra Estados Unidos en 1898 fue un gran desastre: perdimos nuestras últimas colonias y gran parte de la flota. Pero hubo un número importante de buques que no estuvieron alistados a tiempo, bien por retrasos o por injerencias de Inglaterra.  ¿Qué buques fueron?

De la guerra de 1898 hay tantos mitos, la escuadra de buques de madera española es un buen ejemplo, como buenos libros para conocer lo realmente ocurrido. Os recomiendo el último que he leído sobre este conflicto: Tramas Ocultas de la Guerra del 98.

¿Era tan superior la flota norteamericana?

En el desastre del 98, la flota española era inferior a la norteamericana, pero no tanto como el resultado final nos puede inducir a pensar.

Hay 3 factores que tenemos que tener en cuenta al valorar ambas flotas:

Composición y estrategia

El núcleo de la US Navy eran los acorazados, 5 en total, siendo el elemento fundamental de la flota.

Sin embargo, los españoles estaban mucho más influenciados por la Jeune École francesa, donde los acorazados tenían un papel secundario y los protagonistas eran los cruceros y los torpederos.

Desastre del 98 Crucero Acorazado Cristobal Colón

Esta preponderancia de los cruceros sobre los acorazados venia en parte impuesta por la lejanía de los posibles escenarios operativos: Cuba y Filipinas. Los acorazados de la época carecían de la autonomía para llegar a estos escenarios si hacer escalas en puertos en la ruta.

Sobre el papel, la estrategia de incursiones contra el tráfico mercante y las costas norteamericanas era factible y con unas perspectivas de éxito notables.

También era acertado el escenario de numerosos buques torpederos para hacer frente el bloqueo de las costas cubanas.

Ambos escenarios hubieran supuesto grandes pérdidas a la economía norteamericana y posiblemente sensibles bajas en los buques encargados de ejercer el bloqueo.

El desgaste del lado de la Armada Española hubiera sido previsiblemente mucho menor.

Pero todos estos planes no se pudieron realizar debido a la actitud inglesa y a las carencias de la Armada Española.

Teatros operativos

Como es sabido, en la contienda hubo dos teatros de operaciones: Cuba y Filipinas.

Desastre del 98 Crucero Infanta María Teresa

El segundo teatro era lejano para los dos adversarios, con la salvedad de que, en el caso español, no teníamos bases desde la metrópoli hasta las Filipinas y el camino más corto (el canal de Suez) estaba dominado por los ingleses, claramente proclives a los intereses norteamericanos.

En el caso de Cuba, la situación era netamente favorable a los norteamericanos, con sus costas y astilleros a pocas millas de este escenario. Esta cercanía también facilitaba un bloqueo naval.

Como hemos visto en el punto anterior, la composición de la flota española estaba influenciada por esta lejanía de la metrópoli.

Operatividad

La operatividad de una escuadra la podemos definir de forma simple como el estado de sus buques y la capacidad y entrenamiento de sus tripulaciones.

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Aunque la prensa mundial y particularmente la española describían a los marineros norteamericanos como un grupo de ineptos y poco entrenados, los acontecimientos posteriores demostraron que estuvieron a un nivel similar o superior al español.

En el lado español, la falta endémica de presupuestos lastraba el entrenamiento de las tripulaciones. Por ejemplo, las prácticas de tiro estaban limitadas a un escaso número de disparos por cada pieza.

Esta falta de presupuestos también lastraba el mantenimiento de los buques españoles. Muchos de ellos estaban inoperativos en Filipinas o Cuba debido al alto desgaste sufrido combatiendo las revueltas en ambos escenarios, especialmente el contrabando y ayuda procedente de EEUU en el caso cubano.

Por parte americana, el estado de la flota era mejor al no sufrir este desgaste operativo y al ser gran parte de los buques principales más modernos que los españoles.

Orden de batalla

EspañaEEUU
Acorazados15
Cruceros Acorazados82
Guardacostas Acorazados o monitores34
 Cruceros Protegidos28
 Cruceros Menores1616
 Contratorpedero60
 Cañoneros-Torpederos 110
 Torpederos1212

 

Estas cifras son las teóricas, pero las reales fueron muy inferiores, especialmente en el lado español.

Del lado de la US Navy, un acorazado y dos cruceros protegidos estaban en grandes obras de modernización por lo que no estuvieron operativos durante todo el conflicto.

Por parte española, las cifras de buques no terminados o no operativos son muy superiores.

Cruceros acorazados clase Princesa de Asturias

Los 3 barcos de esta clase eran la segunda serie de los cruceros clase Infanta María Teresa dentro del Programa Rodríguez Arias del 1887.

Desastre del 98 Crucero Cataluña

Aunque puestos en quilla en 1890, ninguno de los tres estaría terminado en el 98 (entraron en servicio en 1902, 1903 y 1908).

Estos larguísimos periodos de construcción se pueden achacar a tres factores principales:

  • Por razones políticas se adjudico la construcción de un crucero a cada uno de los astilleros públicos: Ferrol, Cartagena y Cádiz. Estos astilleros carecían de las capacidades para construir barcos de este tipo.
  • Se hicieron varios cambios en el diseño respecto a la clase Infanta María Teresa.
  • La falta de fondos agudizada por el incremento de costes por la ineficacia de los astilleros.
Dimensiones 
Eslora106,5 m
Manga18,55 m
Calado7,25 m
Desplazamiento
Plena Carga7.524 t
Propulsión
Calderas10
Máquinas2
Potencia15.000 CV
Velocidad18 nudos
Autonomía5.000 millas a 13 nudos
Carbón1.285 t
Protección
Faja150mm/300mm
Torres200mm
Puente200mm
Cubierta51mm
Armamento
2 Guillen 200mm
8 Schneider Canet 140mm
2 Vickers 75mm
8 Nordenfelt 57mm
Tripulación539

 

 

Cruceros protegidos clase Reina Regente

El Lepanto y el Alfonso XIII eran las replicas del Reina Regente a construir en los astilleros nacionales (Cartagena y Ferrol respectivamente).

Desastre del 98 Crucero Alfonso XIII

Debido a las precarias condiciones marineras observadas en el cabeza de serie se realizaron algunas modificaciones al proyecto, principalmente sustituir la artillería principal de 240mm por otra más ligera de 200mm y elevar el castillo y la toldilla.

En las pruebas de mar se pudo comprobar su escaso andar (no superaban los 14 nudos), escasas dotes marineras y un sinfín de deficiencias que impidieron su uso en el conflicto.

Dimensiones 
Eslora97,3 m
Manga15,4 m
Calado5,95 m
Desplazamiento
Standard4.664 t
Plena Carga5.620 t
Propulsión
Calderas8
Máquinas2
Potencia11.600 CV
Velocidad20,5 nudos
Autonomía12.000 millas
Carbón1.285 t
Protección
Cubierta76mm/112mm
Armamento
4 Hontoria 200mm
6 Hontoria 120mm
6 Nordenfelt 57
Tripulación356

Contratorpederos clase Furor

Estos 6 buques fueron los únicos contratorpederos modernos que participaron en el conflicto en ambas armadas.

Dessatre del 98 Contratorpedero Furor

Encargados a la firma inglesa J & G Thomson principalmente por los menores tiempos de construcción (aunque fue la oferta más cara), sólo los tres primeros estuvieron listos para formar parte de la escuadra de Cervera. Los tres restantes sólo estuvieron disponibles para integrarse en la escuadra de reserva del almirante Cámara.

La idea era usar estos 6 barcos en las costas cubanas para hacer frente al bloqueo norteamericano. Con su alta velocidad y escaso tamaño, eran adversarios muy peligrosos durante la noche y empleados de dicha forma en parejas o tríos, hubieran tenido altas probabilidades de cobrarse alguna presa norteamericana.

Inexplicablemente, los dos barcos finalmente presentes en Cuba no se emplearon de dicha manera, a pesar de las protestas de Villaamil, siendo sacrificados a plena luz del día en la suicida salida del almirante Cervera.

Otros buques no disponibles

El acorazado Pelayo y el crucero Carlos V no estuvieron disponibles al comienzo de las hostilidades al encontrarse el primero en su proceso de modernización y el segundo en el periodo final de su puesta en servicio.

De los 11 cañoneros-torpederos teóricamente en plantilla no había ninguno completamente alistado.

El Destructor, considerado como el primer contratorpedero moderno, y que luego dio nombre a este tipo de barcos, estaba fuera de servicio esperando un cambio de calderas.

desastre del 98 cañonero-torpedero Destructor

El Filipinas estaba en Cuba, pero inmóvil.

De 6 Temerario, 5 estaban en Cuba, pero muy desgastados y necesitados de grandes reparaciones, por lo que sus prestaciones quedaban muy limitadas.

Los 3 Álvaro de Bazán, aunque comenzados en 1894, ninguno estuvo disponible para el conflicto.

De los cruceros menores, gran parte de ellos no estaban operativos o necesitaban grandes obras después de los combates contra los insurrectos.

Y si…

¿Qué hubiera pasado? Y si…

Estas son preguntas que seguro que todos nos hemos hecho más de una vez al repasar la historia de la humanidad en general y la de España en particular.

¿Qué hubiera pasado en el año 1898 si todas estas naves hubieran estado en servicio y listas para el combate? Realmente suponían un notable refuerzo para la flota española.

Por ejemplo, la escuadra del Almirante Cámara en sus dos fallidas misiones (hacia Cuba primero y Filipinas después) estaba compuesta del acorazado Pelayo, el crucero acorazado Carlos V (más bien era un gran crucero protegido) y varios cruceros auxiliares.

Los 3 cruceros acorazados, dos cruceros protegidos y 3 destructores eran una fuerza muy superior a la del citado almirante.

Defensa de las Filipinas

Lo más lógico hubiera sido enviar al Carlos V y los Lepanto y Alfonso XII a las Filipinas junto algún crucero auxiliar. Estos 3 barcos eran ideales para esta misión por su gran autonomía.

Si hubieran logrado arribar a las Filipinas (con el beneplácito de los ingleses para cruzar el canal de Suez), hubieran sido un temible enemigo para la escuadra del Almirante Dewey.

No es descabellado pensar que nos hubieran permitido conservar más tiempo las Filipinas, pero no mucho más. Lo más plausible hubiera sido un contraataque norteamericano una vez cerrado el frente cubano, con más cruceros y algún acorazado, lo que hubiera sido imposible de afrontar por los 3 cruceros.

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En el caso de no haberse metido los americanos en más aventuras, lo más probable es que hubiéramos perdido estas posesiones a manos de japoneses o alemanes. Inclusive, los ingleses, para evitar la intromisión alemana, podrían haber terminado por adueñarse de estos territorios.

Cuba, Puerto Rico y el Atlántico

En este escenario se hubiera contado con 1 acorazado, 7 cruceros acorazados y 6 destructores.

Con estas fuerzas, la primera decisión hubiera sido dividir en dos escuadras estas unidades o concentrarla sólo en una.

Al tener el Pelayo menor velocidad y autonomía que los cruceros, yo hubiera creados dos escuadras.

La primera sería la compuesta por el Colón y los 3 Infanta Teresa hubieran partido rumbo a Cuba siguiendo el plan original de Cervera.

La segunda, compuesta por el Pelayo y los 3 Princesa de Asturias, los habría posicionado en las Canarias.

Desastre del 98 Acorazado Pelayo

Los seis destructores hubieran formado una fuerza independiente para operar en las costas cubanas y realizar ataques nocturnos sobre los barcos americanos destacados en labores de bloqueo.

Con este despliegue, protegías las costas españolas y obligabas a la US Navy a dividir sus fuerzas para proteger su despliegue en Cuba y su costa este de posibles ataques españoles.

Estos planes seguramente se hubieran encontrado con la misma oposición inglesa a cualquier acto contra el tráfico marítimo norteamericano.

Lo que hubiera pasado es difícil de aventurar.

Por ejemplo, si la escuadra de Cervera hubiera quedado bloqueada en algún puerto como sucedió en la realidad, ese bloqueo hubiera sido complicado de mantener, ya que los americanos tendrían la amenaza de la segunda escuadra preparada en las Canarias.

Yo veo dos escenarios, uno en el que no hubiera ningún enfrentamiento naval importante y las acciones terrestres terminaran con la victoria norteamericana (a un precio en bajas muy alto para los norteamericanos), o una o varias grandes acciones navales donde la US Navy habría tenido más perdidas que las que realmente tubo, pero perdiendo de nuevo la contienda España en el escenario terrestre.

En resumen, no creo que si estos buques hubieran estado disponibles hubieran cambiado significativamente el resultado final de la contienda y seguro que no habrían evitado la perdida de las últimas colonias, en el 98 o en una fecha posterior no muy lejana.

¿Cuál sería tu escenario? Coméntalo en este post o en las redes sociales de BlogNaval.es

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11 comentarios en “Desastre del 98: Los ausentes.”

  1. Puestos a pensar, que hubiese ocurrido si la Armada hubiese tenido una flotilla de 3 o 4 submarinos apoyado por un buque nodriza que se quedase en aguas internacionales para reabastecer de combustible y torpedos. Como los hubiesen utilizado? aguardando la salida de la escuadra americana?

    • En respuesta a Turgalium.
      Eses es otro de los grandes “y si” de este conflicto.
      Aunque creo que el escenario hubiera sido ligeramente diferente, 1-2 submarinos tipo Peral en los principales puertos cubanos hubiera hecho muy costoso o imposible el bloqueo para la US Navy.

      Gracias por la lectura y el comentario.
      Saludos.

  2. Con mucho retraso:

    Yo no plantearía la victoria norteamericana en Cuba como indefectible. El ejército español era numeroso, estaba mejor armado que el norteamericano, y de ser preciso podría abandonar la mayor parte de Cuba para fortificarse en el extremo oriental, en los alrededores de La Habana. En un frente tan reducido, expuesto a las enfermedades tropicales (que los norteamericanos en Santiago no padecieron simplemente por cuestión de tiempo) la campaña hubiese sido parecida a la de Porth Arthur de 1904: una guerra de trincheras con un río de sangre.

    Respecto al empleo de las agrupaciones ¿por qué dejarse bloquear en Cuba? Los cruceros de Cervera eran unidades con bastante autonomía. Más lógico parecería lo pelear en cualquier rincón, y dedicarse a depredar la larguísima costa oriental norteamericana. Otro objetivo interesante hubiese sido el acorazado Oregón que estaba siendo transferido desde el Pacífico vía el Cabo de Hornos. El Oregón era un buque deficiente, mal artillado (con pocos cañoens de tiro rápido y con bastantes interferencias entre las piezas) y sobrecargado, por lo que su cinturón blindado quedaba bajo la flotación, sobr etodo en el citado viaje en el que iba sobrecargado de carbón.

    Por cierto, los barcos españoles podrían haber hecho lo mismo: cargar carbón en cubierta o donde fuese para poder llegar al Caribe sin necesidad de carbonear. O acompañarse de carboneros. Pero si hubo una guerra prolija en decisiones discutibles, fue esa.

    • Hola
      En primer lugar gracias por tu interesante comentario.

      Completamente de acuerdo en “Pero si hubo una guerra prolija en decisiones discutibles, fue esa.”. Pero en el mejor de los casos hubiéramos ganado el primer set, pero no el partido. No creo que EEUU hubiera soltado la presa por una derrota inicial.

  3. Saludos, me gusta tu análisis de la epoca pero creo que España solo podría haber ganado esa guerra si las decisiones correctas se hubiesen tomado antes, me explico, estamos de acuerdo que el presupuesto era insuficiente, que los buques eran inadecuados y mantenimiento era escaso y deficiente.

    Mi planteamiento es:

    1. Si no hubiese habido recortes presupuestarios.
    2. Si se hubiese planteado otro tipo de buques.
    3. Si hubiésemos tenido bases permanentes en el Carive y Filipinas.

    Como este foro va de barcos me centrare en los mismos:

    En primer lugar no habría construido los:
    3 Reina Cristina (3.900tn)
    3 Reina Regente (4664tn)
    3 Isla de Luzon (1040)
    8 Velasco (1150tn)

    Como alternativa este grupo de buques habría construido
    Entre 9 y 12 Cruceros protegidos del tipo HMS Orlando (5200tn)
    12 Torpederos Cañoneros de la Clase Destructores (380tn)

    Ambas series hubiesen desempeñados tareas Guarda Costas, en su mayoría coloniales, apoyado por dos bases permanentes en Puerto Rico y Manila.

    En relación a la flota principal, no habría construido los siguientes:

    1 Pelayo (9900tn)
    3 Infanta Maria Teresa (7000tn)
    3 Cardenal Cisneros (6500tn)
    1 Cristóbal Colon (6840tn)

    Como alternativa habría construido:

    6 HMS Blake (9150tn)
    3 Carlos V (9900tn) (El Carlos V era una version agrandada del Blake)
    3 Felipe II (12.000tn) Acorazados (Version agrandada del Carlos V)

    12 Furor (380)
    6 Minadores.

    Como fuerza Auxiliar:

    6 Transportes de tropas.
    3 Transportes, Municiones, Animales, carga, etc…
    2 Buques Carboneros con capacidad de reavastecer en alta mar.

    Para una escuadra así esta claro que hubiese hecho falta, prevision, presupuesto de guerra, planificación para una guerra y apoyo tecnico de los astilleros británicos y por supuesto, sin demoras ni limitaciones presupuestarias.

    Que opinais?

    • Gracias por tu comentario.

      En general estoy de acuerdo en lo que comentas. La planificación fue un desastre (el hecho es que la mitad de la flota no estaba en condiciones de combatir).

      Respecto a la flota que propones: El diseño de la flota estaba marcado por la distancia que tenía que cubrir para llegar a los posibles escenarios: Cuba y Filipinas. En esa travesía no tendrías bases propias y tenías que pasar el canal de Suez, que te limitaba el calado. Y el carboneo en alta mar no era una opción.

      Los crucero pequeños tipo Velasco o Isla de Luzón eran tan necesarios como los grandes cruceros para las patrullas en las colonias. Todas las armadas (incluida la Royal Navy) los tenían.

      Sobre los Orlando: los Oquendo fueron un desarrollo agrandado de esos buques y teóricamente tendríamos que haber tenido 6 en la contienda.
      Respecto a los Blake, no hagas dos series tan parecidas, o todo Blakes o todo Carlos V.

      Sobre los Furor, completamente de acuerdo. Luego tendrían que haberlos usado bien.

      La única pregunta es: ¿como consigues los fondos para hacer esta flota y mantenerla?

      Y no entramos en la actuación británica que bloqueo casi todos nuestros planes que, sobre el papel, parecían los más lógicos y factibles con nuestros medios.

      Saludos.

  4. Hola, es muy interesante este “y si”. Varios matices:
    Los cruceros Alfonso XIII y Lepanto, más o menos gemelos del Reina Regente, no eran muy marineros. Aunque se supliesen sus carencias en máquinas, no olvido lo que le pasó al original en el Estrecho. Arriesgarlos a un viaje tan largo, no sé cómo habrían acabado. Hubiera sido mejor no construirlos.
    El Carlos V nunca sobrepasó los 16 nudos, y la autonomía que tuvo era inferior a la que se esperaba. Si mal no recuerdo, era realmente de unas cinco mil millas. Además de que tenía poco armamento (menos que un Vizcaya) y un blindaje escaso (protegía sólo las torretas, máquinas y la batería de 140 mm). Es verdad que servía al propósito de buque insignia de escuadra divisionaria que planteaba Beránger en 1890, y habría sido útil en Filipinas o como corsario, pero era menos impresionante de lo que parecía.
    Los Princesa de Asturias no presentaron problemas más que de retraso de construcción, achacable a repartir el trabajo en tres astilleros y a la modificación de sus planos originales, y quizá sólo el de Ferrol habilitado para una construcción más rápida. Teniendo en cuenta que se empezaron a construir en 1889-90, deberían haber estado listos en 1895, a la par de los Vizcaya. Me parece excesivo creer que eran superiores al sumar 3 Princesa, 3 Vizcaya y 1 Colón a los acorazados y cruceros blindados americanos. En velocidad y autonomía sí, pero los estadounidenses tenían superior blindaje y potencia de fuego. No los estoy criticando: España podía permitirse buques así, tanto en mantenimiento como por las amenazas que tenía en 1887 o 1890, cuando Estados Unidos o Japón solo tenían cruceros protegidos y algunos guardacostas o monitores en servicio.
    Si los Princesa se hubiesen terminado hacia 1895, el Plan de Escuadra de 1887, modificado en 1890 por Beránger, contemplaba dos buques de 9.000 toneladas, el Carlos V era uno de ellos, se habría encargado otro, pues en 1895 Beránger volvía a ser ministro de Marina. Antes incluso que el Cristóbal Colón. Afortunadamente no fue posible.
    La compra del Cristóbal Colón preveía otro Garibaldi y un crucero mayor, que la prensa bautizó como Felipe II, entre otros nombres, por la falta de los Princesa de Asturias. Fue una buena compra.
    La modernización de los acorazados guardacostas Numancia y Vitoria fue demasiado gasto. Con reparar máquinas, cambiar calderas, cerrar las portas y poner artillería de tiro rápido, de 150, 140 o 120 mm sobre cubierta, sobre plataformas giratorias, y conservar el aparejo de fragatas para que pudiesen navegar hasta Filipinas, obras que no habrían sido muy costosas y se podrían haber hecho en los astilleros del estado, y enviarlas a Filipinas antes de la crisis.

    • En primer lugar, gracias por tu comentario.

      No decimos que con estos barcos la escuadra española hubiera sido superior a la norteamericana, es evidente que no, pero hubiéramos tenido más opciones. Al final eran dos escuadras con planteamientos completamente diferentes.

      Saludos.

  5. En cuanto a los destructores, completamente de acuerdo con lo apuntado. Eran buques muy buenos, que se infrautilizaron. Debieron haberse enviado los 6 a las Antillas.
    En cuanto a los planes:
    Haber apostado antes las dos fragatas blindadas en Filipinas. Quizás se lo hubiesen pensado mejor en atacar. Si se enviase el Carlos V, por supuesto, en refuerzo, no habrían atacado Filipinas, aunque seguramente sí Guam y las Carolinas. En caso contrario, con la Escuadra de Reserva junto con el Carlos V.
    En cuanto a los siete cruceros (3 Princesa, 3 Vizcaya y 1 Colón), ser enviados a Puerto Rico según el plan inicial. Dividirlos sería un error. Ataque sobre el comercio de cabotaje del Atlántico Norte, evitando el encuentro directo, y si hubiesen sido sorprendidos por la flota de Sampson o Schley, es mejor encontrarse con todos los barcos disponibles. Quizás en varias semanas estarían alertados y en puerto los mercantes americanos que no hubiesen sido apresados. Para evitar un bloqueo sobre Puerto Rico, desplazarse rápidamente a otro sector. Podía ir a La Habana por el canal de Yucatán. El bloqueo de La Habana, con sus impresionantes defensas, hubiera sido extremadamente difícil, sobre todo si los 6 destructores estaban allí.
    La escuadra de Cámara podía hacer un raid en las costas de Brasil (comercio americano del Pacífico, el Carlos V y algún crucero auxiliar hubiesen sido ideales para ello).

    De todas formas, el resultado de la guerra habría sido una victoria americana. No tan sencilla ni rápida, sin duda, pero probable en la primavera de 1899. Los barcos españoles acumularían averías que no habrían podido solucionar, y que les restarían velocidad: bastaría un encuentro desafortunado para perder algunos (no sería una ratonera como Santiago, ni una derrota absoluta, pero sí grave). Los destructores podrían haber hundido varios acorazados, pero no eran infalibles, no hay que olvidar la escasa distancia de sus torpedos (800 metros a 24 nudos) y que los japoneses no tuvieron tantos éxitos con ellos en 1904-05. Es posible que el Colón y varios destructores hubiesen escapado de la destrucción. La paz no habría sido tan leonina, se habrían conservado las posesiones del Pacífico (expuestas ahora a Japón) aunque no las de las Antillas. No habría sido una derrota humillante como fue, pero perder el imperio colonial fue duro para la mentalidad de la época, pero casi un alivio para los gobernantes. El imperio colonial sólo era un pozo de gasto sin fondo.

    • Completamente de acuerdo con tus comentarios, salvo el juntar los cruceros. Los cruceros no tenían que hacer frente nunca a los acorazados enemigos. Teóricamente podían zafarse de ellos por su velocidad. Por ese motivo hubiera sido mejor dos agrupaciones para complicar las cosas a los americanos. Siguiendo la teoría, los dos únicos barcos americanos capaces de hacer frente a los Princesa, Vizcaya y Colón, eran los dos cruceros acorazados americanos. En un 3 a dos o cuatro a dos, la ventaja teórica era española. Perder las colonias era una cuestión de tiempo y de contrincante: USA o Japón. Gracias por tus dos interesantes comentarios.
      Saludos.

  6. No sé. Siempre que lo he leído, dividir las fuerzas propias es una mala idea. Si te encuentras con una escuadra superior en potencia de fuego, mejor tener todos los cruceros que sólo la mitad, ¿no?

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