Meroka

El Meroka fue un sistema artillero antimisil con unas características muy prometedoras a su entrada en servicio. Desgraciadamente, la falta de presupuesto impidió corregir sus problemas y evolucionar el sistema ante las nuevas amenazas. En este artículo analizamos su desarrollo, características, problemas y estado actual.

Imagen de portada: Meroka en el Príncipe de Asturias. Autor: Outisnn.

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Este sistema es un CIWS, Close-In Weapon System, cuya traducción literal es Sistema de Armamento de Proximidad, aunque consideramos más correcta la denominación Sistema Artillero Antimisil. Los CIWS son sistemas artilleros , generalmente de bajo calibre (entre 20mm y 40mm) capaces de generar un gran volumen de fuego actuando como última barrera ante un misil que se dirija hacia el buque portador del CIWS.

Origen

Para encontrar el origen del Meroka (MEhr ROhr KAnone, en castellano cañón de más tubos) Naval, nos tenemos que remontar a principios de 1954. En esa fecha, el ingeniero alemán Antón Koch trabajaba para CETME (Centro de Estudios Técnicos de Materiales Especiales). Uno de sus trabajos fue una propuesta denominada “Arma de Perdigonada”.

Inicialmente, el sistema se pensó para ser instalado en aviones. La idea era juntar varios cañones en filas superpuestas y dotarlos de un único bloque de culata con un cierre común a todos. El disparo se realizaría en salvas de tubos simétricamente separados. Esta forma de operación, que puede parecer sencilla, en la práctica, era muy complicado de implementar, necesitando varios sistemas que era necesario que funcionaran de forma conjunta con gran precisión.

Defensa aérea: Meroka disparandoMeroka disparando. Fuente:Armada Española.

CETME presentó la propuesta al Ministerio del Aire que no considero el proyecto. Después de este rechazo, el desarrollo del Meroka prácticamente se paró. En 1957, al conocerse el desarrollo del cañón Vulcan norteamericano (usado posteriormente por el Phalanx), permitió desempolvar el proyecto, esta vez como un sistema antiaéreo. Se comenzó a construir un prototipo de 8 tubos de 20mm, pero su desarrollo fue muy lento. En 1962 el Meroka atrajo la atención del Ministerio de Defensa Alemán, aunque finalmente no se llegó a ningún acuerdo. El desarrollo del sistema quedó casi paralizado hasta 1971, volviendo a tomar impulso con la propuesta de CETME de usarlo en el proyecto del BMR-600.

Meroka Naval

En octubre de 1972, la Comisión Mixta Eventual de Sistema de Armas para Defensa Antiaérea a Baja Cota propuso adoptar el Meroka para su uso en los Ejércitos de Tierra, Aire y Mar. El Ejército del Aire declinó rápidamente la propuesta, pero el de Marina se interesó por el sistema.

Uno de los requerimientos de la Armada fue dotar al sistema con un dirección de tiro por radar. La opción elegida fue la presentada por la empresa Opto-Electrónica Juan de la Cierva (que usaba equipos de la norteamericana Lockheed).

En 1975, la Armada Española encargó la construcción de 20 montajes. Durante 1979 se realizaron las pruebas del primer montaje en el Polígono González Hontoria, efectuándose las pruebas en el mar embarcado en el patrullero Cadarso en 1984. En octubre de 1986 el sistema comenzó a operar a bordo de la fragata Santa María. Habían pasado más de 30 años desde la idea original y 13 desde el comienzo del desarrollo de la versión naval, lo que nos da una idea de los problemas técnicos y sobre todo económicos a los que tuvo que hacer frente el proyecto.

Descripción de Meroka

Mientras que otros sistemas antimisil montan cañones rotativos, el MeRoKa monta 12 cañones Oerlikon  de 20 mm y 120 calibres de longitud, dispuestos en dos filas de 6 cañones cada una. Los tubos están ligeramente torcidos para ampliar el área de dispersión de los proyectiles. Esta disposición de los cañones permite disparar en salvas logrando un “efecto perdigonada” creando una área en la que la probabilidad de interceptación del blanco es muy grande. De esta forma, el sistema sólo tiene que ser apuntado a un área donde se prevé que se encuentre el blanco en el momento en el que los proyectiles alcanzan esa zona (y no a un punto fijo). La cadencia máxima teórica era de 9.000 disparos por minuto, pero en la práctica era mucho menor, dos salvas por segundo, 1.440 disparos por minuto. La velocidad inicial del proyectil es de 1.290 m/s y el alcance máximo efectivo 2.000 metros. En la torreta se dispone de un cargado de munición con capacidad para 720 disparos, 60 disparos para cada cañón. Según los cálculos del fabricante, el MeRoKA podía derribar 5 o 6 misiles antes de tener que recargar el sistema. Los proyectiles podían ser del tipo API, API-T  y APDS-T. La torre tiene un peso total de 4,5 toneladas, un ángulo de giro de 360º y un elevación de -15 a +85 grados.

Meroka en fragata Extremadura

Meroka en la fragata Extremadura. Fuente: Basilio.

Dirección de Tiro

Para la detección y designación de blancos se usa un radar RAN-12L fabricado por la empresa italiana Selenia. Este radar trabaja en la banda L con un alcance máximo de 26 kilómetros y un techo de 17.000 metros. La antena rota a 15 o 30 revoluciones por minuto. Loockheed Electronics proporcionó la dirección de tiro, que era un desarrollo de la Sharpshooter. La dirección de tiro dispone de un radar de seguimiento AN/VPS-2 de tipo Doppler monopulso instalado en la parte superior derecha de la torreta. Este radar opera en la banda I, con una potencia máxima de 1,5 kW. Su alcance es de 5.000 metros para blancos con un RCS de 0,1 metros cuadrados. También se disponía de un sistema de seguimiento por TV de bajo nivel de luz fabricado por General Electric. En versiones posteriores se instaló una cámara infrarroja de seguimiento de origen israelí fabricada en España por ENOSA. La dirección de tiro es capaz de calcular la solución de tiro en 2 segundos y el sistema necesita 4 segundos desde que es detectado el misil atacante hasta el disparo de la primera andanada.

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Versiones desarrolladas

Se desarrollaron cuatro versiones principales:

  • 2: Modelo original, inicialmente denominado Meroka 1.
  • 2A: Versión actualizada del modelo original dotado de una cámara térmica y un procesador digital que sustituía a los procesadores analógicos iniciales.
  • 2A3: El procesador digital de la versión 2A fue reemplazado por tres nuevos procesadores, permitiendo el disparo en modo completamente automático.
  • 2B: Este modelo disponía de un nuevo radar de seguimiento monopulso FABA SPG-M2B y un sistema electro óptico dotado con una cámara infrarroja y una cámara de TV. También disponía de una nueva computadora que mejoraba la soluciones de tiro. Esta versión se instaló en las dos últimas fragatas de la clase Santa María y se actualizó uno de los montajes del Príncipe de Asturias.

Aunque se planificó actualizar todos los montajes al modelo 2B, esta modernización nunca se realizó.

Unidades Construidas

En total se adquirieron 21 sistemas MeRoKa durante los años 80 y principios de los 90. Estos 21 sistemas fueron el total de sistemas fabricados ya que no se logró venderlo a ningún cliente extranjero. Cuatro de estos sistemas fueron instalados en el portaaviones Príncipe de Asturias, 10 en las fragatas clase Baleares (dos por fragata instalados durante su modernización) y 6 en las fragatas clase Santa María (uno por barco). Un montaje fue instalado en el polígono de tiro Polígono de Tiro Naval Janer.

Aunque se pensó instalarlo en las corbetas clase Descubierta reemplazando uno de los cañones de 40mm, finalmente este proyecto no se llevó a cabo por su alto coste y la dificultad que entrañaba instalar el sistema sin afectar a la estabilidad de las corbetas.

Meroka en fragata Navarra

Meroka en la fragata Navarra. Fuente: Basilio.

Como hemos comentado en los respectivos apartados, se planificó embarcar el MeRoKa en números buques (los dos Galicia, el Patiño y las cuatro primeras F-100) pero finalmente no se llevaron a la práctica esos planes. El sistema MeRoKa actualmente sólo está embarcado en las seis fragatas clase Santa María.

Situación Actual

A día de hoy, es un arma completamente desfasada, con una probabilidad muy baja de adquirir y derribar misiles antibuque de las primeras generaciones, como las primeras versiones de los Harpoon o Exocet occidentales o los soviéticos SS-N-2 Styx y sus muchos derivados. Por las características de su dirección de tiro, no es capaz de adquirir misiles con un bajo RCS o supersónicos.

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Donde aún puede ser un sistema relativamente eficaz es contra amenazas terroristas tipo HAS (Helicopter Aircraft and Surface Craft). Este tipo de amenazas consisten en pequeñas avionetas, helicópteros civiles o pequeñas lanchas neumáticas, cargadas de explosivos y normalmente pilotadas por terroristas suicidas. Esta amenaza asimétrica puede provocar grandes daños materiales a un buque de guerra además de muchas bajas en su tripulación, como le ocurrió al destructor norteamericano USS Cole.

Todo parece indicar que el sistema está fuera de servicio, o con una disponibilidad muy baja.

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1 comentario en «Meroka»

  1. Disponibilidad nula diría yo. Hace 20 años se le hacía el mantenimiento programado pero nunca se usaba. La Armada no confiaba demasiado en sus bondades. Hoy en día estoy seguro de que lo tienen de mueble bar en las F80.

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